Tres poemas de Gilberto Owen

Es ya el cielo Es ya el cielo. O la noche. O el mar que me reclama con la voz de mis ríos aún temblando en su trueno, sus mármoles yacentes hechos carne en la arena, y el hombre de la luna con la foca del circo, y vicios de mejillas pintadas en los puertos,... Leer más →

Nubes de tormenta, poema de J. E. Diaz

El cielo explota en hongos. El chillido de un colectivo llega y sigue llegando, como un bucle de disparos lentísimos. Subo la música; dos jóvenes bailan en soledad, al límite de la velocidad del ojo, giran como huracanes frágiles. A su alrededor se alejan las palomas. Practican la danza de picotear las migas de la... Leer más →

Seis haikus

Un día de tranquilo placer, El monte Fuji está velado Por brumosa lluvia. Basho (1644-1694) Mil pequeños peces blancos Como si hirviera El color del agua Raizan (1654-1716) El ruiseñor canta, su pequeña boca abierta. Buson (1715-1783) Ha llevado su niño a la cama, Y ahora lava su ropa; La luna del verano. Issa (1763-1827) Anoche... Leer más →

Tres poemas de Fabián Casas

Después de largo viaje Me siento en el balcón a mirar la noche. Mi madre me decía que no valía la pena estar abatido. Movete, hacé algo, me gritaba. Pero yo nunca fui muy dotado para ser feliz. Mi madre y yo éramos diferentes y jamás llegamos a comprendernos. Sin embargo, hay algo que quisiera... Leer más →

Verano puro, poema de Laura Wittner

El calor trajo un zumbido permanente:un rumor de edificios electrizadosmantiene en equilibriotanta inmovilidad.Ventana tras ventanaexhibe una persona tendida leyendoa la luz insectívora de veladores.Unas pocas escenas iluminadaspor el televisor. Dos que ofrecenpartes de cuerposrecién duchados. A medianoche el cielo ronca como un mar.Abajo el viento arrastra cosas ligerascontra superficies duras.Lanza formasvarios metros hacia arribaque aterrizan... Leer más →

La tierra baldía y otro poema de T. S. Eliot

La tierra baldía                                                 A Ezra Pound il miglior fabbro. 1. El entierro de los muertos Abril es el mes más cruel: engendralilas de la tierra muerta, mezclarecuerdos y anhelos, despiertainertes raíces con lluvias primaverales.El invierno nos mantuvo cálidos, cubriendola tierra con nieve olvidadiza, nutriendouna pequeña vida con tubérculos secos.Nos sorprendió el verano, precipitóse sobre... Leer más →

Veo a los muchachos del verano, poema de Thomas Dylan

I. Veo a los muchachos del verano en su ruinaechar el diezmo de oro estéril,descuidar las cosechas, congelar los suelos;allí, en su calor, las inundaciones de inviernode amores congelados donde ellos buscan a sus niñas,y ahogan en sus mareas las cargas de manzana. Estos muchachos de luz paralizados en su locura,amargan la miel hirviente,manosean los... Leer más →

Los reyes de la arena, cuento de George R. R. Martin

Simon Kress vivía solo en una gran mansión que se extendía entre las áridas colinas rocosas a cincuenta kilómetros de la ciudad. Así que cuando tuvo que ausentarse inesperadamente por asuntos de negocios no tenía vecinos que cuidaran de sus mascotas. El halcón carroñero no suponía ningún problema; anidaba en el campanario en desuso y... Leer más →

Los que se van de Omelas, cuento de Ursula K. Le Guin

Con un estruendo de campanas, que obligaba a las golondrinas a alzar el vuelo, el Festival de Verano llegaba a la ciudad de Omelas, de relucientes torres junto al mar. Las banderas ondeaban en los aparejos de los barcos del puerto. Los desfiles recorrían las calles, entre casas de tejados rojos y paredes pintadas, entre... Leer más →

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