Richard Jewell, interpretado por el extraordinariamente parecido Paul Walter Hauser, es el protagonista de la última película de Clint Eastwood, donde se vuelve a ver la obsesión temática del director con las historias basadas en hechos reales. Y su otra obsesión, incluso más antigua, los héroes. Para ser justos hay que reconocer que en este film Eastwood indaga sobre una faceta algo desatendida en los héroes modernos: la caída. Pasados los primeros veinte minutos del film la atención se centra menos sobre el acto heroico que sobre las consecuencias del mismo. La desgracia y el alto costo social que pagó Richard Jewell por salvar a cientos de inocentes.

En Argentina el escritor no ocupa ningún lugar, a nadie le importa lo que dice un poeta o un novelista y ni hablar de los filósofos. Este ninguneo es una bendición, sirve para que los escritores se pongan a escribir con la boca cerrada, sólo pensando en sus trabajos, sea esto un ensayo, un poema, una novela o un cuento. O den a luz una nueva forma de escritura que no tiene nombre.