El gigante ahogado J. G. Ballard

El gigante ahogado (The drowned giant, 1964) EN LA MAÑANA DESPUÉS de la tormenta las aguas arrojaron a la playa, a ocho kilómetros al noroeste de la ciudad, el cuerpo de un gigante ahogado. La primera noticia la trajo un campesino de las cercanías y fue confirmada luego por los hombres del periódico local y... Leer más →

7 poemas de Michel Houellebecq

Una vida de nada Yo ya me sentí viejo al poco de nacer; Los demás luchaban, deseaban, suspiraban; En mí no sentía más que una añoranza imprecisa. Nunca tuve nada parecido a una infancia. En la profundidad de ciertos bosques, sobre una alfombra de musgo, Repugnantes troncos de árbol sobreviven a su follaje; En torno... Leer más →

Un hombre sin suerte, de Samanta Schweblin

Un hombre sin suerte El día que cumplí ocho años, mi hermana –que no soportaba que dejaran de mirarla un solo segundo–, se tomó de un saque una taza entera de lavandina. Abi tenía tres años. Primero sonrió, quizá por el mismo asco, después arrugó la cara en un asustado gesto de dolor. Cuando mamá... Leer más →

El padre-cosa y otro cuento de Philip K. Dick

El padre-cosa —La cena está preparada —dijo la señora Walton—. Ve a buscar a tu padre y dile que se lave las manos. Aplícate el mismo cuento, jovencito. —Trasladó una cacerola humeante a la mesa—. Le encontrarás en el garaje. Charles vaciló. Sólo tenía ocho años y el problema que le atormentaba habría confundido a... Leer más →

Ciencia ficción: precursores y fundadores, por Elvio E. Gandolfo

La ciencia ficción, al igual que la narración policial, la novela rosa o el western, es una forma literaria popular, y entra dentro del fenómeno de los “géneros”, que se desarrolla desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. El término “género” tiene en este caso un matiz distinto, más limitado y particular, que cuando se lo emplea para referirse a las diferencias entre la novela, el drama o la poesía. En ese sentido está relacionado sobre todo con la difusión, y su consideración incluye elementos que no suelen tenerse en cuenta para valorar una obra literaria a secas. Así, por ejemplo, dentro de la evolución de un género suelen ser más importantes las obras “básicas”, las que destacan la originalidad, el primer empleo de un tema, por ejemplo, que las obras “mejores”, desde un punto de vista estilístico. Importa más el tiraje de un libro, la cantidad de público que lo lee, que su calidad intrínseca, siempre si hablamos dentro de ese género.

Cómo alimentar a una musa y conservarla, por Ray Bradbury

No es fácil. Nadie lo ha hecho nunca de un modo sistemático. Los que más se esfuerzan acaban ahuyentándola al bosque. Los que le vuelven la espalda y se pasean despreocupados, silbando bajito entre dientes, la oyen andar tras ellos con cautela, atraída por un desdén cuidadosamente adquirido.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑