Mujeres del siglo XX, una grata convivencia con el film de Mike Mills

Mujeres del siglo XX (2016) es un film enérgico, con una variedad de voces narradoras que hacen avanzar un drama entre cinco personajes disimiles que conviven en una casona antigua. El hilo se enreda alrededor de la conflictiva adolescencia de Jamie, el hijo de la dueña de casa. De algún modo crucial su vida estará marcada para siempre por la convivencia con esas tres mujeres. La madre, Dorothea. La amiga que solo quiere ser su amiga. Y otra amiga más adulta que lo introduce a la no filosofía del punk.

El quinto personaje es un hombre, la única figura masculina que se construye como una posibilidad identitaría para Jamie pero del que el reniega. Quizá por aburrido o abúlico.

Es consciente de que su búsqueda es en el presente y a través de la cultura. Aparece un derecho a divertirse y ser libre con el cual la madre debe aprender a llevarse. Pero incluso con esa autonomía Jamie tiene que lidiar con una escena que está aún por construirse. No pertenece a los hippies. Simpatiza con el concepto de destrozo del punk pero no se casa con el no future. Paga las consecuencias por leer feminismo y se hace preguntas que son actuales en nuestros días.

Lo que el guionista y director Mike Mills consigue en esta película es resucitar un espíritu de época hippie punk, antes de que lo desprolijo se volviera una moda, el sexo un deporte y el faltar a la autoridad una imposibilidad en lugar de una decisión.


Mujeres del siglo XX: 3.5 estrellas. Disponible en Netflix.